La aislación acústica en la Arquitectura
El disconfort acústico es uno de los problemas que aparenta tener mas relación con la los materiales “acústicos” que con la arquitectura. Esta equivocación es la causante de la baja calidad acústica en muchos edificios.
Es importante destacar que los ruidos molestos son fácilmente asimilados, muchas veces sucede que a pesar de encontrarnos en ambientes con elevado nivel de ruido no sentimos molestias, aunque a partir de ciertos niveles se produce daño en la salud.
Las variables que afectan la acústica en la arquitectura son los agentes emisores del ruido, entre los cuales se destaca la implantación urbana, la forma del edificio, tanto exterior como interior, y la materialidad del edificio, tanto en los elementos internos como los superficiales, en síntesis, las variables dependen de los arquitectos. Con el objetivo de servir de guía mencionamos algunas cuestiones básicas a tener en cuenta.
La primera consideración a tener si se desea mejorar la aislación acústica es que por donde pase el aire pasará el sonido. Por esta razón es fundamental lograr la hermeticidad de las aberturas de un edificio, tanto internas como externas, según el requerimiento.
La segunda consideración se refiere a que el sonido se puede transmitir por el aire o por la masa. En el caso del sonido transmitido por la masa las aislaciones que requieren que físicamente se desvincule una parte del edificio de la parte que conduce el ruido, por ejemplo: el contrapiso de la losa, el muro de la caja de ascensor, etc.

Ruido: Valores límite recoendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en relación a la actividad y el tiempo de exposición
Además de conducir el sonido, la masa puede aislarlo. Sucede que la aisación por masa requiere gran cantidad de material, lo cual aumenta los costos. Una manera más eiciente de aislar el sonido es mediante un sistema que se denomina masa-resorte-masa, consiste en un elemento másico, un resorte, que consta de un elemento absorbente y por último nuevamente una masa. Mediante este sistema se llega a altos niveles de aislación en poco espesor de muro o cubierta.
El sonido además de aislarse puede absorberse y desgastarse. Esto depende de los elementos superficiales del ambiente, incluido todo el mobiliario. La absorción del sonido se mide con el tiempo de reverberación. Si el tiempo de reverberación es muy alto se escucha eco. La influencia del mobiliario y la decoración en este caso se puede ejemplificar fácilmente: al ir a una cochera o a una vivienda desocupada es muy fácil escuchar eco al hablar o al golpear las manos, mientras que la misma vivienda amueblada, con cortinas y objetos deja de producir ese eco.
Por último, y volviendo al comienzo de este artículo, es importante entender que existen muy pocos casos donde “un material” puede a dar solución completa y eficaz a un problema acústico. Como se ha visto, el sonido ingresa por diversas partes de la envolvente arquitectónica y es a cada una de ellas a las que se les debe encontrar la solución apropiada. Resumiendo esto en un ejemplo: si el sonido ingresa por una baja aislación en las carpinterías, de poco servirá aislar las paredes con el material aislante. En este caso la solución más eficiente es evitar el ingreso del sonido por la carpintería y posiblemente es la solución más económica si solo requiere de la colocación de burletes.